
La historia comienza desde el ya famoso Record Store Day donde, como ya es costumbre, muchos artistas lanzan tracks nuevos para el beneplácito de sus fans. The Flaming Lips decidieron ir mas allá y hacer un cover de la grandiosa Roberta Flack, y para ello reclutaron a a una de las grandes del Hip-Hop/R&B: Erykah Badu.
El resultado se traduce en una curiosa version de The First Time I Ever Saw Your Face, hasta ahí todo bien. El problema llega cuando deciden grabar un clip para el tema y Wayne Coyne, amante del desnudo según palabras de la Badu, decide hacer un video shockeante, donde se intercalan imágenes de ella y la banda a través de una pantalla verde. El problema surge cuando, al parecer, ella no está segura del atrevido concepto y, después de muchas pláticas, accede, pero deja las escenas mas “llamativas” para su hermana Nayrok.
El resultado es un video completamente NSFW.
Después de filtrarse a través de Pitchfork, las reacciones no se hicieron esperar. La primera en hacerlo es la propia Badu, quien pide que retiren el clip, para más tarde, a traves de un tweet muy extenso, quejarse acerca de la falta de profesionalidad de la banda al lanzar una version sin su autorización, exponerla a ella y su hermana al ojo público en un video que algunos consideraran artístico, pero que es poco inspirador y simplemente shockeante.
La banda respondió que Badu es “sólo controversia” y que si no quería que se hablara del video, no debería de hacer público su enojo. En respuesta a esta situación, la banda decidió grabar una nueva versión, esta vez con Amanda Palmer, quien suponemos, se prestó para el video en una forma más reservada, y el resultado fue éste:
Igual de controversial que su versión original, pero esta vez con un resultado mucho más pulcro y menos shockeante. Si el video tiene algo o no de obsceno o poco artístico, ya es decisión de quien lo ve pero, sin duda alguna, la banda ha cumplido con su cometido : la controversia.