Me enamora fácil: Disco de la semana
Pasado mañana, el 5 de octubre para ser más exactos, Nicola Roberts cumplirá 26 años. Edad intermedia y dudosa ¿Ya se es adulto? ¿Se sigue siendo joven? ¿Cuánto se ha madurado? ¿Es un adulto joven o podemos seguir considerándola una adolescente? Porque al parecer, ésta es la forma en la que Roberts suele presentarse y las preguntas anteriores son justo las mismas que surgen al escuchar su lanzamiento en solitario: Cinderella’s eyes.
Si existe un factor común entre todas esas preguntas, es la ambivalencia, que es justo la sensación y efecto que predominan en el álbum: a ratos es una de sus mayores cualidades, a ratos es uno de sus principales defectos.
Para su debut solista tras dejar la banda Girls Aloud, Roberts decidió rodearse de un solido grupo de productores: Dimitri Tikovoi (infalible mente maestra detrás de Sophie Ellis-Bextor y productor de otros grandes como Placebo, The Raveonettes, The Horrors, Goldfrapp, e incluso, el soundtrack de la película de culto The Pillow Book), Maya von Doll de los Sohodolls, papacito Diplo y los infablibles (y favoritos nuestros) Dragonette. Decisión, para comenzar, bastante madura e inteligente para un álbum/carta de presentación.
El concepto del disco, sin embargo, deja ver que aún hay una niña detrás de todo esto: una versión moderna de Cenicienta que se rodea de objetos vintage y que reimagina la zapatilla de cristal. He aquí la primera ambivalencia digna, sinceramente, de alguien como B-Cute.
La canción que abre el disco y que fue la primera que todos conocimos, Beat of my drum, es precisamente la inspiración detrás del álbum: los días de Nicola en Girls Aloud y cómo los medios la hacían sentir menos, “la fea del grupo”, en palabras de la cantante misma. La intención detrás de todo esto es bastante infantil: la niña que los otros hacen sentir mal; sin embargo, la respuesta es bastante madura: una respuesta a todos los que la hicieron sentir mal con un ritmo bastante inusual para el pop mainstream. Otra ambivalencia, otro acierto (tanto, que podríamos estar ante una de las canciones de 2011).
La segunda canción del disco es, curiosamente, la segunda canción que conocimos también: Lucky Day. La producción de Dragonette se hace presente y a ratos extrañamos la voz de Martina Sorbara en esta feel good song (algo muy Dragonette), pero se agradece que la banda canadiense sea lo suficientemente espléndida como para compartir su talento. Y con esa potente voz, Nicola le saca bastante provecho a un tema que, en otras manos, se hubiese sentido posiblemente muy infantil o como una pieza pop más. Vamos, que con esta canción concluimos en este blog que Nicola era una de las sweethearts del pop actual. En el video, la Roberts se pasea por Nueva York con un atuendo, de nuevo, ambivalente: un vestido tan infantil como provocador, una especie de Lolita electropop.
Para el tercer tema (y tercer sencillo), Yo-yo, no sabemos si Nicola está jugando a la niñata o es en realidad así. La voz y la metáfora principal son infantiles, sin embargo, nos damos cuenta que hay algo de intencional en esto conforme avanzan la letra y la canción. Aquí, la producción corre a cargo exclusivamente de Tikovoi, por lo que comienzan a sentirse los primeros toques de Sophie Ellis-Bextor; pero posiblemente, donde más se sienta la influencia de su colega sea en Porcelain Heart.
Y es que las influencias se sirven bien en este disco. Hay algo de Gwen Stefani y Kesha en Gladiator (una de las mejores del álbum), algo de Robyn (según la cantante, una de sus principales influencias para esta producción) en Take a Bite, mucho de su antigua banda en Say it outloud y demasiado de Britney en el track que da nombre al álbum.
La experimentación también se agradece en temas como I y Fish out of the water, producidos por Metronomy, pero hace sentir un intento un tanto mal logrado por demostrar madurez y apertura a otros sonidos.
El cóver de Everybody’s gotta learn sometimes (original de The Korgis, replicada por cientos de artistas y llevada a uno de sus mejores puntos por Beck), sabe bien, sobre todo, con la potente voz de Nicola.
El disco cierra con Sticks + Stones, canción que denominamos como la “balada motivacional”. Un tema demasiado (y sí, lo ponemos en negritas) biográfico, al grado de que la letra es, posiblemente, la más infantil del disco. Detrás de esta canción se encuentra la principal motivación que mencionábamos antes: Nicola autojustificándose diciendo que no es fea y que ella puede. Dicho de una forma tan directa, se siente más como una victimización á la Britney que como el tema contundente que debió ser.
En pocas palabras, estamos ante un buen disco debut, ambivalente, sí, pero con esa característica como beneficio. Definitivamente no es EL disco del año y tampoco supera a muchos, pero resulta por demás disfrutable. Y es que el hecho de que una mujer nos haga creer que es una niña ingenua, habla de bastante inteligencia y madurez.
Beat of my Drum
Lucky Day
Yo-yo
I
Gladiator
Porcelain heart
· Escúchalo si te gustan: Sophie Ellis-Bextor, Robyn, Gwen Stefani, Kesha, Britney, Florrie y, evidentemente, Girls Aloud.
· Tracks destacados: Beat of my drum, Lucky Day, Yo-yo, I, Gladiator, Porcelain Heart.
Yo creo que ofrece “naturalidad”, podría escribir metáforas a lo gaga, o apoyarse de formulas pop a lo katy Perry, o no escribir sus temas (britney), a mi me parece un buen trabajo honesto y sin pretensiones vaya lo que hacen diplo,metronomy y Dragonnete son mas bien añadir detalles, yo creo que el disco es así por que tal vez este sea el único disco en mucho tiempo.. es como una revisión de lo que no dijo toda su etapa de niña con Girls Aloud
say it out loud, suena a todo menos girls aloud…unas comadres dicen que suena a coldplay & hurts…
NICOLA davidromero ROBERTS
Es mi álbum favorito de estos días, su voz es hermosa & el álbum está muy bien equilibrado entre felicidad & tristeza, también investigué lo que era antes, parte de las girls aloud, aunque en solitario tendrá más exito
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Nicola es mi favorita (lo digo como fan de Girls Aloud) y este album es el mejor que ha salido de toda esa banda. Ella siempre fue super rara y sobresalia sin querer. positiva o negativamente dependiendo de la ocasion, del resto del grupo e independiente de si me gusta este album, lo veo como un “por fin” de su parte al poder hacer y demostrar esa rareza. No es bonita, tampoco fea, su voz es extraña, pero agrada. No es una mariposa, es algo asi como una libelula.
i love Nicola. but my fav on is Cheryl